Las hifas pueden llegar a lugares donde las raíces no podrían, y así, la planta accede a nutrientes que por si misma no podría alcanzar. Los hongos micorrízicos forman una red de filamentos llamados hifas, que se extienden en el suelo y aumentan la capacidad de las raíces para captar agua y minerales Esto es especialmente importante en suelos pobres o degradados, donde los nutrientes pueden ser escasos. Son denominadas también formadoras de manto Un manto fúngico cubre las raíces, y a partir de él surge una red de hifas intercelulares (red de hartig) que no penetran en las células del hospedante. Los dos tipos se diferencian por el hecho de que las hifas de los hongos ectomicorrízicos no penetran en las células individuales dentro de la raíz, mientras que las hifas de los hongos endomicorrízicos penetran la pared celular e invaginan la membrana celular.
Al inicio de la colonización el hongo forma un manto constituido de hifas fúngicas que rodean el ápice de la raíz Luego otras hifas penetran el espacio intercelular entre las células radiculares, formando lo que se conoce como la red de hartig. Las micorrizas, descubiertas inicialmente en cebollas, son asociaciones simbióticas entre hongos del suelo y las raíces de las plantas Desempeñan un papel crucial en la captación de fósforo (p). Las hifas de las endomicorrizas penetran las células del córtex de la raíz, sin romper el plasmalema o el tonoplasto Forman unas estructuras dendroides llamadas arbúsculos o protuberancias llamadas vesículas, que quedan revestidas por la membrana plasmática.
Los hongos micorrízicos penetran en las raíces de las plantas y forman una estructura llamada hifa, que se encarga de absorber nutrientes del suelo Los hongos micorrízicos producen enzimas que descomponen los compuestos orgánicos del suelo para obtener nutrientes como el fósforo y el nitrógeno.
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